Ruta MTB Alcázar de San Juan-Toledo

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Recorreremos la distancia entre Alcázar y la ciudad de Toledo, por históricas cañadas, un puerto de montaña, y el Camino Real de Sevilla a Toledo en el último tramo
-LINEAL, 110 Km. aprox.
-Iglesia de Santa María de Alcázar-Villafranca: 20 Km.
-Villafranca-cruce bajo la A-4: 21,5 Km.
-Cruce bajo la A-4-Manzaneque: 32 Km.
-Manzaneque-Villaminaya: 13,5 Km.
-Villaminaya-Toledo: 28 Km.
-5 horas 30 minutos, rodando en bicicleta, el tiempo es estimado dependiendo de las paradas
-Mapas del Servicio Geográfico del Ejército 713, 687, 686, 657, 658, 629

Ruta 5

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Salimos de la plaza de Santa María, lo más temprano posible porque el camino es largo, y por caminos es más largo todavía. Nos dirigimos al polígono Emilio Castro, a través de la Avenida de Herencia, Avenida de la Constitución y la Avenida de los Institutos. Desde el polígono cogemos el camino de Villafranca, que nos lleva a esta localidad paralelos a la carretera, hasta que llega al cruce con la Cañada Real Soriana Oriental, que nos separa de la carretera en dirección norte, paralelos al río Ciguela, que queda a nuestra izquierda. Llegamos al puente de la Tamarindo, lo cruzamos y seguimos por el camino bien pisado que tenemos de frente. Tras una pequeña subida divisamos el pueblo de Villafranca de Los Caballeros.

Entramos en él, llegamos a la carretera que va a Alcázar, y al poco llegamos a un cruce que, a la derecha, nos lleva a las inmediaciones de la iglesia parroquial. Tenemos que seguir esta calle hasta el final, donde sale un camino muy pisado y ancho, que al poco se bifurca en dos, con un cartel que indica dos caminos: camino de Los Silos, y camino de las Acederas. Este último es nuestro camino.

Al poco pasamos por la Casa del Tío Pepe, a nuestra izquierda, en ruinas, junto a un árbol. Tras la casa, tras unas leves ondulaciones del terreno nos cruzamos un camino, y luego con un ramal de la Cañada Real Soriana Oriental, muy ancha en este tramo (tenemos a nuestra izquierda una tinaja pintada a la mitad de rojo).

Seguimos por el camino que sale de frente, hasta llegar a una vaguada (Arroyo de La Cañada) y un cruce, donde seguimos por el camino de frente, por el Camino de Los Contrabandistas, dejando al poco a nuestra derecha un palomar con unos árboles desvencijados. A la derecha tenemos el arroyo y de frente divisamos pronto una carretera y unas casas (a lo lejos el cerro de la Cabeza del Conde, con molinos eólicos). Para cruzar la carretera hay que cruzar primero el arroyo, pasar a la izquierda de las casas (Casa de Don Quintín) y llegar a la carretera, cruzarla y seguir por este lado del arroyo.

Estamos ahora en el Camino de Los Estambreros, que no dejaremos hasta las inmediaciones de Turleque. A la izquierda tenemos el arroyo, y a la derecha nos aparecen de vez en cuando silos subterráneos abandonados y viejas canteras.

Mientras nos acercamos al cerro de la Cabeza del Conde, nos cruzaremos perpendicularmente dos caminos. Estamos en el paraje de La Serna. En el tercer camino que nos crucemos, giramos a la izquierda, cruzando el arroyo, para girar a la derecha en el primer camino que nos encontramos, por el Carril del Olivar, dejando a la izquierda sobre nosotros La Cabeza del Conde, con cuatro molinos eólicos. Tras unas ondulaciones del terreno, llegamos a la autovía de Andalucía, que atravesaremos por debajo.

Giramos a la derecha, por el Camino de los Estambreros, para girar inmediatamente a la izquierda, y seguir de frente, por un camino con casas en sus cercanías a ambos lados (de frente, a lo lejos tenemos unos montes, tenemos que dirigirnos hacia ellos; a la derecha de frente hay un os montes más cercanos, los pasaremos rozando por su extremos norte).

El camino, recto, pasa junto a un palomar, a la derecha, el palomar de Mata. A la derecha tenemos una pequeña elevación del terreno. El camino sigue recto y luego se bifurca en dos, cogiendo el de la izquierda. A partir de ahora, se nos cruzará un camino (al poco, a nuestra izquierda, veremos un viejo mojón con letras latinas, posiblemente un miliario romano), nos saldrá un camino por la izquierda, se nos cruzará un tercer camino, un cuarto nos saldrá por la izquierda, y un quinto, y al sexto giramos a la izquierda (este último camino nos saldrá tras descender de una pequeña elevación a la que subimos anteriormente, tras un pequeño cerrete, y divisar el pueblo de Turleque). Tras girar a la izquierda, giramos a la derecha por el primer camino que nos encontremos, y a la izquierda de nuevo por el segundo camino. Nos estamos acercando a la carretera que va de Madridejos a Turleque, llegamos a la carretera, en un cruce de varias vías. Tenemos que girar a la derecha en dirección a Turleque, para coger el primer camino a la izquierda.

Este camino nos conducirá hasta otra carretera, que va de Turleque (a la derecha) a Consuegra (a la izquierda). La cruzamos, y seguimos de frente, hacia la sierra de que vemos de frente a nosotros la Sierra de La Rabera. Antes tenemos otra pequeña sierra, de Las Esperillas de frente a la izquierda, y la Sierra de Algodor de frente a nuestra derecha.

El camino va bajando poco a poco, y se vuelve pedregoso, entre olivares, para volverse muy pedregoso, de tal manera que casi no se ve el camino, confundiéndose con el terreno de los olivares que hay a los lados. Seguimos descendiendo, el camino gira hacia la derecha y va a parar a una especie de carretera abandonada, en mitad de una cuesta (Cuesta Colorada), que descendemos. El camino es menos pedregoso que antes, pero las piedras y cantos abundan sobremanera. De frente tenemos los terrenos del pantano de Finisterre, en el río Algodor. Este pantano, en verano seco, es posible que en invierno tenga agua (así lo he visto en alguna ocasión). El término de finisterre aquí es extraño. En algunos libros sobre caminos medievales he visto otra terminología diferente, en la descripción del camino que iba desde Toledo a Alcázar de Consuegra (de San Juan), donde se cita un lugar llamado Filimusterre, más o menos en este lugar.

Volviendo al camino, este desciende, bien delimitado, pedregoso, hasta la depresión del embalse. Debido a la gran cantidad de piedras, y a los arbustos y tarays de los lados, hay que bajar con mucha precaución. El camino es recto, cruza la depresión por varios puentes, y al final, cuando empieza una ascensión, el camino es asfaltado, lo que facilita
la subida. Desde la parte baja del camino se divisan las sierras que encierran al río Algodor, por encima de los 900 metros en muchas partes.

El camino sube, pues, por una pista asfaltada, antigua carretera abandonada de Turleque a Mora. La subida son más o menos 4 kilómetros, desde los 676 metros del pantano hasta los 800 de la parte más alta que nosotros subiremos del puerto. El camino que tenemos que coger, sale de la izquierda de la carretera, y es el único bien pisado que sale, tras recorrer algo más de 4 kilómetros desde que llegamos a la pista asfaltada, en una curva a la izquierda de la carretera asfaltada. El camino, entre olivares, sube un poco, ligeramente, para descender, por un camino amplio, durante casi dos kilómetros, para salir a las inmediaciones de la autovía de Los Viñedos. De frente tenemos el pueblo de Manzaneque, y a lo lejos, detrás, los montes de Los Yébenes. Cruzamos la autovía y nos dirigimos de frente al pueblo, donde habremos recorrido 73,5 kilómetros. En este pueblo podemos visitar un curioso castillo que hay en el centro del pueblo.

Para salir del pueblo, tenemos que dirigirnos a un camino que recorre el pueblo por el norte, y que pasa la vía del AVE por debajo, un camino ancho y en buenas condiciones. Tras pasar este punto, al poco el camino se bifurca, desviándonos por el camino de la derecha, que, en unos kilómetros cruza una carretera que va a Mora (por la derecha). Seguimos por el camino que sale justo en frente, y atravesamos las zonas de Cerro Quemado y la Peña del Gallo, entre olivares. Por la derecha vemos como se aproxima al camino una línea de alta tensión, por lo que si hay alguna bifurcación tenemos que escoger el camino que se aproxima poco a poco a esta línea, hasta pasarla por debajo. Tras pasarla, al poco podemos ver a lo lejos el pueblo de Villaminaya, destacando sobre todo una construcción, que es el polideportivo, y al fondo los cerros de Almonacid de Toledo y de Nambroca. Tras descender un poco, llegamos a una bifurcación, siguiendo nosotros por el camino de la derecha, que nos lleva directamente hasta Villaminaya. Llegamos a una carretera, ya en el pueblo, podemos seguir por ella o por el camino que sale de frente paralelo a la carretera. Este pueblo no tiene mucho que ver, hay que cruzarlo entero para dirigirse a Toledo.

La calle que nos lleva al camino, al final tiene un pino, en una bifurcación de dos calles, ya al final de pueblo. Nuestro camino es el de la izquierda. En la siguiente bifurcación cogemos el de la derecha. Vemos de frente dos pequeñas sierras, a la derecha la sierra de la oliva (900 metros) y a la izquierda la sierra de Nambroca (944 metros). Por medio de estas dos sierras tenemos que pasar.

Tras la bifurcación, en la que nos hemos desviado por el camino de la derecha, descendemos y llegamos a un cruce de caminos en una vaguada, seguimos por el de frente, que asciende poco a poco hasta una carretera. La cruzamos y seguimos de frente, teniendo a nuestra derecha la sierra de la Oliva. Tras dejarla levemente detrás, y sin llegar a la Sierra de Nambroca (de frente a nuestra derecha) llegamos a un descansadero de la Ruta del Quijote, que se encuentra en un pozo, el pozo de Diezma. A partir de ahora entramos en el camino Real de Toledo a Sevilla.

Tras pasar el descansadero, seguimos de frente, ascendemos levemente y vemos el pueblo de Nambroca y la autovía de Los Viñedos. Desde este punto, tenemos que ir paralelos a la autovía, y siguiendo los postes de la Ruta de El Quijote sin dejarlos. Pasados unos kilómetros y a la altura de Nambroca (sin entrar en el pueblo), nos encontramos con un cruce de caminos, donde a la derecha va a Nambroca y a la izquierda va a Burguillos de Toledo. Nos dirigimos hacia este último pueblo. Llegamos a la iglesia, y salimos del pueblo por la calle de la derecha, una calle larga que sale del pueblo en dirección a la ermita de San Blas, tras pasar por una cruz de hierro, pequeña, sobre un poste de granito. El camino se bifurca y nos desviamos por el camino de la izquierda, pasando por la ermita.

Al poco llegamos a Cobisa, y ahora tenemos que ir un tramo por carretera, hasta Toledo, unos 6 kilómetros, dejando a la derecha los terrenos militares de acceso prohibido. En pocos kilómetros iremos percibiendo la ciudad, las torres del Alcázar y de la Catedral. Descendemos hasta el río por la orilla sur, teniendo en frente la vista monumental de la ciudad que pintó El Greco y entramos a la ciudad por el puente de Alcántara, para subir, tras pasar el puente a la derecha, por empinadas cuestas a las inmediaciones del Alcázar, y de la Plaza de Zocodover, y una vez en esta, por la izquierda hasta la catedral directamente, y la plaza del ayuntamiento, final de la ruta.

Debido a la distancia y tiempo empleado, la ruta es mejor hacerla lineal, dormir en Toledo, pasar un día visitando la ciudad y volver al siguiente día desandando el camino andado. Se puede dormir económicamente en el albergue del Castillo de San Servando, al otro lado del puente de Alcántara, teniendo el carné de alberguista

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Un pensamiento en “Ruta MTB Alcázar de San Juan-Toledo

  1. habla gente de todo el mudno les habla.. 1 mas de todos esos cremas q hay por odos lados… ps quisiera q me agregen a este msm zilgavan_3@…. y hablar solo con cremas y a los son cremas me tienen q dar la contraseña.. ps men… bye … Lv MvTv …U-.. x..100,,,pre,,,

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