II Marcha MTB de Almuradiel, 6-4-2008

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Puedes descargar el track para GPS desde Wililoc.com aquí

Cuando supimos que había una cicloturista en Almuradiel nos atrajo la idea de hacerla, ya que por la zona hemos realizado alguna ruta para esta página, concretamente la Ruta 13, partiendo desde Viso del Marqués, y la zona de Sierra Morena nos encantó. Fuimos organizando la salida desde el foro y hoy se ha hecho realidad.

Esta cicloturista, que para el que escribe es la segunda, ha resultado ser también la más dura. No iba con las fuerzas al 100%, y en los primeros 24 km. eso me pasó factura.

La mañana empezó a las 7, en la rotonda de los flamencos de Alcázar de San Juan. Ahí quedamos los fijos (Enrique, Rafa y yo -Fran-) y los no tan fijos (José Carlos, Javi, César y Quique). Una vez cargadas las bicicletas en la furgoneta, partimos hacia Almuradiel.

En Almuradiel, los preparativos, las inscripciones, el GPS, el chuvasquero en la mochila (iba a llover, según el INM, menos mal que no pesa…)…la megafonía anunciando la salida y las prisas. Nos colocamos y salimos unos 150 bikers.

En la misma línea de salida le pregunto mis dudas sobre la ruta a una persona de la organización. Me indica que no hay tramo libre, que todo es libre. Que hay dos avituallamientos, que en el primero hay una subida opcional al Cerro de La Estrella…Lo que no esperaba es que fuera toda la marcha libre. Esto supuso que desde el principio los ritmos fueran fuertes, y yo que no iba muy bien, pues a sufrir, sobre todo hasta el primer avituallamiento. En el fondo, si no hay tramo libre, más que una cicloturista es una carrera. Y, personalmente, prefiero que haya tramo controlado, disfrutas más del paisaje, de las charletas, te da tiempo a conocer a gente, a ir en grupo. Y para correr está el tramo libre.

Tras salir, y una vez pasada una carretera, empezó la carrera. Y el caos, ya que durante los primeros 12 km. había caminos sin señalizar, y las confusiones estaban a la orden del día. Nuestro compañero Enrique sufrió varias de estas confusiones.

Las subidas rompe-piernas no se dejaron esperar: una sucesión de subidas y bajadas me molieron las fuerzas hasta llegar a la primera gran subida, desde el km. 12 hasta el 19, no mucho desnivel, pero mucha rampa repentina. Después de culminar esta subida, una bajada trepidante y peligrosísima de unos 4 km., por una pista muy buena, pero con un terraplen en el lateral derecho lateral de vértigo. La bajada coincide a veces con el trazado de una antigua vía romana que se dirigía hacia el norte a Viso del Marqués, y hacia el Sur, atravesando Sierra Morena hacia La Carolina. Sin darnos cuenta nos hemos metido dentro del Parque Natural de Despeñaperros, por el que discurriremos hasta más allá del segundo avituallamiento, y en la provincia de Jaén.

La velocidad de esta bajada podría ser bestial: las bicis leventaban una columna de polvo al pasar, tal que a veces se veía poco del camino. En alguna curva, tuve que apurar los frenos para no salirme por la derecha y caer por el terraplen. Apurar sin derrapar, ya que eso supondría tomar la curva recta y salir volando…contra el suelo o las copas de los árboles.

En esta zona el paisaje es increible, precioso, pero con la velocidad, ves poco. Tras pasar por unas casas en ruinas, las Casas de Magaña, por medio de ellas, y tras unos giros, llegamos a las inmediaciones de la presa del río Magaña.

Aquí comenzaba la verdadera subida, que coincidía de nuevo con la vía romana, desde el km. 23 al 29, incluyendo la subida al cordal del cerro de La Estrella (cerro más alto de Sierra Morena, con 1300m.). En la bajada anterior puede recuperarme algo, pero tras los primeros repechos empecé a sufrir de nuevo. En el km. 24, en un collado, estaba el primer avituallamiento. Allí nos reagrupamos el furgón de cola de los que habíamos ido juntos (Javi, Jose Carlos y Enrique iban bastante por delante). Tomamos viandas, refrigerios y cojimos para el camino.

Aquí te daban la opción de subir al Cerro de La Estrella (13km más de ruta y subida de 4 km. con pendientes máximas del 18%), o acortar por otro camino. No lo pensamos ni dos segundos, y subimos al Collado de la Estrella. A quíen subía le hacían una marcha en el dorsal, pero no entieno muy bien para qué, ya que no ha habido clasificación, aparentemente.

Comenzamos la ascensión, rodeados de un bosque mediterráneo exhuberante. La subida es larga, pero no muy dura. Y tras comer algo, parece que recuperé fuerzas, y subí mejor que antes, sufriendo algo menos. Una vez arriba, avanzamos por un cortafuegos en el cordal del monte, a más de 1150m de altitud, pasando por el cerro de Malabrigo y llegando hasta el puerto del Muladar, lugar escenario de múltiples batallas en la época de la Reconquista. Las vistas desde ahí arriba no decepcionan: al sur Andalucía; al norte Ciudad Real y la meseta. Todo lleno de bosques. El cortafuegos describía un continuo subir y bajar, por pendientes de unos 200 metros para cada tramo. Una vez al lado de un puesto de forestales, una paradita para reagruparnos el furgón de cola y hacernos una foto.

El cortafuegos empezó a describir más pendientes de bajada que de subida, por lo que la velocidad empezaba a aumentar. El terreno estaba lleno de piedras sueltas, todo muy seco y polvoriento, abundando los badenes y los resaltos. Esto, junto con la alta velocidad hizo que perdiera el control en una curva y fuera a parar entre dos piedras, quedandome casi encajado entre ellas. Un poco de suerte y un poco de habilidad impidieron que me estrellase contra ellas. A partir de entonces bajé con más cuidado. Me junté con dos compañeros de Torrenueva (tienen su cicloturista el 1 de junio), y continué bajando con ellos, de charleta. La bajada engañaba, ya que algún repecho de subida nos encontrabamos por el camino, una buena pista, que va a parar al lugar donde estaba el primer avituallamento.

En este punto te desviabas por el camino que va a Venta de Cárdenas, por una sucesión de bajadas muy peligrosas por lo suelto del terreno, y continuabas bajando de cota hasta los 700m. de altura: en 13 km. de bajada se descendía de 600m. de desnivel.

Tras cruzar un arroyuelo con agua, comenzaba otra subida, para mí la más dura de todas (el GPS ha detectado en este tramo una pendiente máxima del 30%). Terreno suelto, piernas cansadas, calor, agotamiento…mala combinación. En alguna ocasión tras perder el control por las piedras tuve que poner pie a tierra para evitar caerme. Y desde este punto empecé a sufrir varios calambres en la pierna derecha, que continuaron frecuentemente hasta el final de la ruta.

Tras superar este tramo y llegar a un cortafuegos, de nuevo una bajada peligrosa, por el terreno suelto y en mal estado, lleno de regueros. Uno de estos regueros me atrajo hacia él y por casi me tira al suelo. De nuevo tuve suerte.

Tras pasar por la Casa del Rancojo, se llega a las inmediaciones del paso de Despeñaperros de la autovía de Andalucía, a la altura de un restaurante conocido por sus llamativos colores rojos y amarillos…Pasamos al lado de Venta de Cárdenas, y llegamos al segundo avituallamiento. Parada y fonda. Al poco llegan mis compañeros, justo cuando ya me iba.

Ya solo tenía ganas de llegar a Almuradiel. Estaba tan casacado y sufría tanto que ya no se disfruta igual. Gente de la organización nos indicó que tras cruzar de nuevo a A-4 solo quedaban dos fuertes repechos…y no era del todo cierto, a mi me parecieron tres. La cota en el segundo avituallamiento era de 650m. de altitud; Almuradiel está a 800m. Por lo que había que subir, desde el valle del Rio Cabezamalo. El primer repecho, o banderilla como lo llamó el de la organización, me pareció toda una estocada: una subida de casi un kilómetro, donde avanzaban más deprisa los que se bajaban de la bici que los que no…por eso avancé tan despacio. Detrás de esta había otras dos, pero más suaves.

Al poco nos desviaron por el valle del Rio Cabezamalo y por un arroyo después por donde no había caminos, sino múltiples senderos. Había que avanzar por él durante unos cuatro kilómetros. Y se hizo difícil. Había que cruzar contínuamente el riachuelillo, y llebava agua. Pero se agradecía el frescor. Otras veces seguía las rodadas de los que me precedían; otras la intuición y la orientación. Hasta que el tramo acabó en un camino, que se pagaba a la autovía de Andalucía para separarse de nuevo.

El pueblo ya estaba a la vista, y se marchaba por una pista muy comoda, cuando de nuevo nos desvían hacia el monte, subiendo otro repecho y haciendo un rodeo para entrar al pueblo por el norte…era desalentador ver que dejabas el pueblo a un lado, con lo machacao que ya iba. Pero ya estabamos en el pueblo, a punto de acabar la ruta, después de tanto sacrificio: solo quedaba el último apretón. Y tras entrar al pueblo por el polideportivo, dos giros y a a vista el arco de meta…

Al llegar me encontré con el furgón de cabeza, a Javi, a Jose Carlos y a Enrique, que había sufrido una caida en el cortafuegos del cordal del cerro de la Estrella. El personal de Protección Civil le estaba aplicando una cura. Por suerte solo fueron rasguños.

Luego entraron por meta el resto de compañeros, nos tomamos unas cervecitas fresquitas y fuimos a comer comentando la aventura.

Personalmente felicito a la organización, es dificil organizar un evento así. Pero hay que decir que hay cosas que se pueden mejorar: la señalización es importante, tanto para el camino a seguir como para las zonas peligrosas, que creo que eran más de las señaladas. También creo que faltaron los premios femeninos, fueron pocas chicas, pero su esfuerzo tuvo que ser descomunal. La clasificación no me importa mucho, pero es un dato que nunca viene mal. Y algún tramo quizás sobrara, como el tramo junto al riachuelo. Pero por todo lo demás, que es lo más importate, felicidades a la organización.

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