Asturias: el Angliru y los Lagos de Covadonga con la bici de carretera

Recordando el verano

El pasado mes de agosto hicimos una de esas locuras que tanto nos gusta a los ciclistas globeros: irnos a Asturias a subir puertos. Fue por culpa de José Luis  “Ruteriño”, propuso la ruta que él, con dos amigos suyos, Pablo y Ramón iban a hacer..subir, desde La Vega, el puerto del Angliru y de ahí tirar a los Lagos de Covadonga para subirlos también.

Con las ganas que tenía de volver a Asturias, y de volver con la bici de carretera, ni me lo pensé y pedí poder acompañarles. Rubén se unió a la gesta.

Así que llegó el día, a finales de agosto, y en Cangas de Onis nos plantamos todos, con las respectivas parejas, Ana, Olga, Laura y Diana, para subir al Olimpo del ciclismo al día siguiente.

Patas arriba, esto es un puertaco

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Salimos de La Vega más contentos que frescos, y subimos más frescos que conscientes..si no, cómo se sube el Angliru? Como sabéis los primeros 6kms, hasta la zona de Viapará se hace casi sin despeinarse. Es tras esta zona donde empiezan los “avisos” de que te estás adentrando en el Olimpo…18%-20%-23% de porcentaje de subida…

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La cosa se pone seria, menos mal, que, avisado, me llevé un 30 atras, el más barato que encontré, para la ocasión. Y rápido lo puse! Pedalada tras pedalada se va ascendiendo, curva 180º a la derecha, a la izquierda, rectas inacabables..y los muros cuando acaba la vegetación.

En cada pedalada se levanta la rueda delantera, o derrapa la trasera, cosa de las vacas, que hacen sus necesidades donde le place, como tiene que ser.

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Poco a poco, y con sufrimiento, se asciende a la cima..arriba, la gloria. Desde la última vez que lo subí, hace unos 4 años, con la bici de montaña, he bajado el tiempo en más de 30 minutos, así que sonrío, sobre todo para las fotos.

Bajamos, a toda velocidad pero extremando la precaución, sin dejar de disfrutar..y paramos antes de llegar a Viapará..no vamos todos. Al poco baja Rubén, había fundido las llantas de carbono, literalmente, en la bajada. Así, que, con toda la “pena del mundo”, se retira de la gesta. Continuamos Jose, Pablo, Ramón y yo.

Despejando dudas: Asturias no es llana

Bajamos de nuevo a La Vega, qué corta se hace la bajada. Y continuamos, ahora empieza la gesta, nos vamos a Cangas de Onis a subir los Lagos, clásica del ciclismo español. Bajada hasta Mieres, por la Hoz del Riosa y breve ascensión por el valle del río Caudal. Sin entrar en Mieres, subimos hacia San Tirso, paralelos a la autovía, para llegar a Langreo por una preciosa carretera. Aquí comemos algo y reclaculamos la ruta..

-Cuánto queda?

-Ni idea, pero ya es por valles.

Nada más salir de Langreo, una larga ascensión de 14 kilómetros, por barrios y casonas, El Gargantín, Carbayin Alto..Y unas cintas, y gente en los praos mirando la carretera..me imagino que esta gente no está para vernos a nosotros, y efectivamente, no me equivocaba, en una hora cerraban la carretera para el paso de una carrera de coches de Rally. Fernando Alonso salió rana, el Rally es lo que triunfa en Asturias. El Acebal, y en Corujedo cogemos la carretera nacional N630, hacia Infiesto por el valle del Río Piloña, donde hicimos una parada para avituallar.

Salimos de Infiesto y con cierta prisa, aunque no sin dar un pequeño rodeo en Arriondas “pa ver el pueblo”, llegamos a Cangas de Onis, al puente, lleno de turistas. El cielo se había encapotado, y no dejaba ver las cimas de las montañas. Por unos momentos dudamos si continuar o no hacia los Lagos, el hotel en el que estabamos alojados pillaba de paso…Tras unos minutos de dudas, decidimos lo lógico, subir, que para eso hemos venido! la verdad es que tendríamos el tiempo justo, por eso no se podía perder mas y tiramos hacia Covadonga a ritmo “alegre”

Una vez en la rotonda que da paso a la subida, cortada para los vehículos particulares, empezamos a subir. Para mi sería la tercera vez que subiría, pero la primera con la bici de carretera. La emoción me “embargaba”, así que tiré y tiré con un ritmo cómodo pero fuerte, que solo bajé en la zona de la Huesera, por el porcentaje de subida. Autobuses que suben, que bajan y de repente me veo en la niebla. Es una subida espectacular, unas vistas espectaculares, no se debe dejar pasar la ocasión de subir.

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En menos de una hora estaba arriba, una foto en medio de la niebla, y bajada, en la que me cruzo con mis compañeros y con una hilera de coches, ya que a partir de las 20h acaba la prohibición de subir vehiculos privados. Abajo, sonrisa de oreja a oreja, reto cumplido, 155kms y 3200m desnivel.

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Agradecer a Jose la idea, que en un principio me parecía descabellada. Un placer conocer a Ramón, Olga, Pablo y Ana, y sobre todo gracias a Diana por aguantar tanta bici. Quedo deseando que a Rute se le ocurra otra locura de estas para apuntarme de nuevo..aunque ya se oye algo lejano de puertos por Asturias.

Agradecer a José Ramón Abad todos sus consejos, gracias a ello puedo hacer realidad todos estos retos

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¡Vaya semanita! La Mancha-Asturias-Vuelta al Moncayo

La primera semana de mis vacaciones ha sido dura…350km y 7.000m. desnivel acumulado. Sabado 1: ruta nocturna preparatoria de la Titán de La Mancha; martes 4, subida al puerto de La Cubilla (Asturias); miércoles 5, subida al olimpo del ciclismo, el Anglirú (Asturias); sábado 8, Vuelta al Moncayo (Soria-Zaragoza)…

Ver fotos de estas rutas aquí

Vuelta al Moncayo, Calcenada 2009

Todo empezó el pasado sábado 1 de Agosto. Tenía que hacer dos tramos intermedios de la Titan de La Mancha que me quedaban por hacer. Se lo comenté a Agustín y a Jose Luis y se ofrecieron voluntarios a acompañarme…Teníamos que empezar desde Las Pedroñeras ya que hasta allí habíamos llegado anteriormente.

A las 22.30 empezamos la ruta, noche cerrada y sin luna (luego salió, y le dió tiempo hasta de esconderse de nuevo). Atravesamos la zona llana de La Mancha entre viñedos, pinares, atravesando Socuéllamos y siguiendo el camino por la Cañada de Los Serramos hasta Ruidera. Atravesar el monte de Ruidera de noche es toda una experiencia: bajan las temperaturas, el silencio solo se rompe por el ruido de animales y las estrellas lo inundan todo.Llegamos a Ruidera por un sitio por el que nunca había llegado. Y llegar de madrugada, viendo las luces del pueblo aparecer como un barco es impresionante. Como lo es la bajada empinada y pedregosa hasta las calles del pueblo, mucho peor por ser de noche. Aún quedaba la discoteca del pueblo abierta, así que tomamos unos refrescos, dando el “cante” con nuestro atuendo tan poco adecuado para un sabado por la noche en una discoteca…pero bueno, tampoco había mucho ambiente.

Seguimos el camino hacia Carrizosa, subiendo cañadas arenosas entre la espesura del monte. Se hacía muy dificil rodar, había que mirar al suelo y hacia arriba por las ramas. Al final salimos de esta zona y llegamos a la parte alta del monte (que es llano) de Ruidera, para bajar de nuevo a Carrizosa. Yo llevaba 3 semanas sin cojer la bici y ya me estaba notando cansado…aún me quedaba muchísimo!Para no romper la costumbre adquirida en Ruidera, nos acercamos a la discoteca local, cuyo nombre invitaba a la abstinecia: BB+…Repetimos el ritual, sorteo y me tocó a mi entrar, pero Jose se ofreció voluntario y por ese gesto le acompañé. Había mucho más ambiente que en Ruidera y nosotros íbamos mucho más sudados y polvorientos…la gente nos miraba y reaccionaban como si nada, pero claro, bb+ y + y todo lo verás…! Sin embargo, el pinchadiscos si se percató de nuestra extraña indumentaria, lejos de los modelitos del Zara. Y salió a la calle para vernos más de cerca..-¿¡Qué me andais?! ¿¡Qué me andais?!, repetía..Le contamos lo que estabamos haciendo y dijo – ¡Me matais, y esa vuelta?! Ante las filosóficas preguntas del dj y la cara de perplejidad de Agustín y Jose animé a seguir a estos dos por si cambiaban de opinión y se dieran cuenta de que la vuelta era tremenda para no tener un motivo aparente..Abandonamos Carrizosa camino de Alhambra. En mitad del camino paramos y apagamos las luces para contemplar el espectáculo del cielo sin contaminar luminicamente…IMPRESIONANTE. Continuamos hasta Alhambra, que esta en una cerro, lo atravesamos y seguimos camino de La Solana, a donde llegamos al amanecer.

Paramos en un bar para desayunar, café, bocadillos calientes (hacía mucho frio), etc…y continuamos en dirección norte y en linea casi recta hasta Alcázar, ya de día. Este fue el tramo que me machacó: el sol, el cansancio despertaron al Tío del Mazo, que me asestó duro desde el kilómetro 160…y llegué a Alcázar bien jodido! Pero llegamos, acabamos una ruta en si ultramaratoniana, con el añadido de que el 80% era de noche.

Despues de esto yo no sabía si descansar unos días de la bici o tirarla al vertedero. Pero pronto me decanté por ninguna de las dos opciones, el martes 4 estabamos camino de Asturias, a donde nos encaminabamos con las bicis Agustín, Paco y yo…para subir puertos! Ese mismo martes llegamos a Campomanes a las 4 de la tarde. En Asturias estaba nublado,con una temperatura agradabilísima…asi que bajamos las bicis y nos dispusimos a subir el primer puerto, el de La Cubilla, de 28 km. pero bastante sencillo.

Por el camino, todo carretera, vimos las obras del AVE de León a Asturias…el impacto medioambiental es tremendo. Los primeros 11km coinciden con estas obras, faraonicas. A partir de ese punto comienza la subida. Tras unos kilómetros, y a una altitud de unos 1200m. entramos en las nubes, y lamentablemente no pudimos ver los tremendos barrancos por los que subíamos, los espectaculares bosques, y la altitud que tomábamos. Finalmente coronamos el puerto con una niebla que no dejaba ver más de 5 o 6 metros delante de nosotros…imaginaos como fue la bajada con esa visibilidad. Pero cuando salimos de la nube y empezamos a ver…que bien responden las bicis de montaña descendiendo en mal asfalto y húmedo!

Esa noche cenamos en Pola de Lena y decidimos acercarnos a La Vega-Riosa para estar cerca del segundo puerto que subiríamos en Asturias, el puerto más duro de España y probablemente el de Europa, el Anglirú. Dormimos en la furgoneta de Agustin en el área recreativa de Viapará, en la misma subida en el km 6.

Por la mañana el cielo aparecia despejado, pero niebla en las zonas bajas. Esa niebla comenzó a subir hasta que se instaló en la montaña. La subida al Anglirú es una tremenda subida originariamente de vacas para acceder a las cumbres del macizo de Aramo, con un desnivel de 1255 m. a subir en 12,5 km. A partir del km 6, del área recreativa de Viapará, el infierno está en la tierra, hay que subir 900m de desnivel acumulado (en los primeros 6km son 380m de desnivel). Quedaros con estos nombres: Cuesta de Les Cabanes (21% pendiente), Los Picones (18%), la Cueña les Cabres (23,6%), el Aviru (20%)…Cuando llegas a zonas por debajo del 15% (a partir del km 6 nada baja por debajo del 11%) descansas aliviado. Es es Olimpo del Ciclismo, el puerto más duro de una etapa ciclista de carretera en el mundo. La subida, en nuestro caso fue una metáfora platónica, de las tinieblas a la luz, de la zona nublada a las nubes y de estas a la luz del sol en la cima. Y todo eso mediante un esfuerzo indescriptible para no bajarse de la bici ni poner pie a tierra. Podeis ver una descripción del puerto en Altimetrias.com (no os perdais la descripción que toman de Pedro Delgado)

A partir de este día empeoró el tiempo y no pudimos cojer la bici. Nos fuimos a Gijón a casa de Marigel (desde aquí le damos las gracias por su amabilidad y hospitalidad…y a su madre por la estupenda tortilla!). Nos dedicamos a comer y cenar bien, ya que estabamos cerca de la Vuelta al Moncayo, el sabado 8, 104 km y 2500m de desnivel, en una ruta básicamente rompepiernas. Comimos bien y cenamos mejor, celebrando la subida al Angliru. Nos entrenamos en el descenso, de sidra al vaso! Aquí teneis diferentes estilos de descender la sidra:

El viernes 7 nos marchamos de Asturias, con muchas ganas de volver, nos dejamos la subida al Gamoniteiro en el tinteiro (es el segundo puerto más duro de Asturias). Dejamos a Paco en León y nos marchamos a Calcena, en Zaragoza, para hacer al día siguiente la Vuelta al Moncayo. Allí esperamos a Jose, y más tarde a Pablo, que venía desde Alcázar para hacer la ruta.

Jose y yo dormimos en el albergue…todo un cachondeo, gente entrando y saliendo, haciendo ruido, hablando…y para colmo una que entra con un perro del tamaño de un gorrino, y que nos dió la noche, ladrando cada vez que oía algún ruido. Pero el perro no tiene culpa, es la dueña la descerebrada, a quien se le ocurre meter un perro en un albergue donde esta la gente durmiendo?? Me ahorro las descalificaciones, pero se las dedico todas.

A la mañana siguiente nos levantamos temprano, desayunamos y a las 8 comenzamos la ruta unos 500 participantes. A Agustín lo perdemos desde el principio. Nos quedamos Jose, Pablo y yo. Subiendo al Tablado, el primer puerto, dejo atrás a Jose y Pablo. Arriba espero por ellos 5 minutos y sigo porque no vienen. Bajando me encuentro con Agustín que ha reventado las dos ruedas. Le dejo una cámara y mientras lo va arreglando aparece Jose, y más tarde Pablo.

Jose tira y despues lo hacemos los demás. En el camino a Cuevas de Agreda Agustín tira a un ritmo que no se podía seguir, yo cojo mi ritmo y Pablo coje el suyo…en Cuevas de Agreda alcanzo a Jose, con quien voy a ir hasta el penultimo puerto. Subimos juntos Canto Hincado y descendemos la vertiginosamente hasta San Martín del Moncayo, donde la velocidad y el polvo secan la cadena.

A partir de este pueblo empieza la zona rompepiernas, atravesando las laderas bajas del Moncayo, antes de empezar a subir los tres puertos finales, cuando, además, sale el sol y empieza a hacer calor. En la subida al puerto de La Cruz tiro solo, para llegar a Tonda en soledad, y subir con mucha paciencia los 3km al 15% bajo el sol.

Tras Tonda, la bajada, vertiginosa, respetando en todo caso a los senderistas y abajo la carretera que nos lleva de nuevo a Calcena (7 horas 14 minutos). A los 15 minutos llega Jose. Agustín había llegado hacía más de una hora, y Pablo llegó más tarde. Tras un susto que nos dió Pablo, Jose se fue a Madrid y los tres alcazareños nos volvimos, entre tormentas, a La Mancha.