III ruta cicloturista MTB Calatrava Extreme, Bolaños de Calatrava

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La Sierra de Siles, zona por la que transcurre gran parte del recorrido de la Calatrava Extreme, la conocíamos porque hicimos una ruta no hace mucho por la zona, la ruta 25 de esta página. Y como nos gustó y no teníamos planes para el día, nos apuntamos. Y acertamos.

Esta vez solo íbamos en principio dos, Rafa y yo -Fran-. Enrique no pudo venir por circunstancias personales. Cargamos las bicis en el coche y partimos hacia Bolaños de Calatrava. Por el camino recibimos una llamada al teléfono móvil. Era Josemi, amigo del foro que se apuntó a últimísima hora. Él ya estaba en Bolaños.

Tras llegar comprobamos el frío que hacía, 4º, una mañana que resultó ser bastante fresca. Decidí ir de largo, y en toda la ruta no me sobró nada.

Comenzamos la ruta, unos 150 ciclistas, una serpiente multicolor que no deja de gustarme cada vez que la veo y participo en ella, es todo un espectáculo. Al poco un primer repecho (17% de desnivel, el mayor de toda la ruta, pero en un tramo corto) hace que Rafa se pare porque el cambio no le sube a los piñones grandes. Josemi y yo seguimos hacia arriba y yo arriba le espero, momento que aprovecho para hacer alguna foto. Me espero hasta el último corredor, y Rafa no aparece: me había pasado y no me dí ni cuenta.

El grupo avanzaba lentamente, la velocidad controlada hacía que se formasen caravanas, y parones repentinos por los frenazos en los charcos, nadie se quería mojar! Al poco veo a Rafa y vamos remontando sin ninguna prisa para juntarnos con Josemi. Tras pasar por una zona de olivos empezamos a subir poco a poco y el camino empieza a emperorar por las piedras. Uno de los parones hace que un ciclista que vas dos o tres puestos detrás de mi caiga en medio del camino; hubo varias caídas, pero afortunadamente sin consecuencias, creo.

Sólo se podía subir de dos en dos, y el grupo iba más o menos compacto. Tras varios kilómetos, adentrándonos en la parte norte de esta sierra, entre bosque mediterráneo muy abierto, llegamos a la bajada, en la que varias personas de la organización nos advertían de que era peligrosa. Y lo era más por la cantidad de gente que bajaba que por la dificultad y peligrosidad de la bajada. Por cierto, la bajada era bastante interesante.

Tras la bajada, una zona llana y llegamos a la Fuente de Siles, comienzo del tramo libre, de unos 9 km. hasta las imediaciones del cerro-volcán de La Mesnera.

El tramo sube a una altitud de 870 metros más o menos, desde los 660 en que está la fuente. Por lo tanto era una subida, paulatina y con algún repechón, como al principio, que subía fuertemente para luego bajar por un sendero de piedras, para subir de nuevo paralelos a una valla por un sendero pedregoso donde casi era imposible adelantar. Se bajaba después a la Cañada Real Soriana Oriental, para dejarla a poco por pedregosos caminos. De vez en cuando algún charco, profundo, que ocupaba todo el camino hacía que te mojaras los pies y la bici se embarrara…para eso esta la bici de montaña, no? El paisaje, verde por los cultivos, sembrado de encinas…da gusto la primavera en La Mancha, para que luego digan que no es bonita.

Las piedras eran la mayor dificultad de este tramo, cantos encastrados en el camino, que hacía muy dificil la suave subida hacía La Mesnera. Suave hasta cierto punto, ya que el final era duro. Y en el final, el primer avituallamiento. Al poco de llegar llega Rafa, y luego Josemi. Nos comemos un bocata, platanos y refrigerios. La parada se alargó, para esperar a toda la gente que venía detrás, y casi se corría el riesgo de enfriarse, ya que el día estaba bastante fresco, y el viento empezaba a soplar. En el avituallamiento conocemos a compañeros del Club BTT de Moral de Calatrava , y a gente del Club MTB Gigantes de Campo de Criptana (su cicloturista será el 8 de junio).

A partir de ahora, de nuevo la velocidad controlada, hace que el grupo se vuelva a compactar. Prácticamente todo es bajada hasta Bolaños. Sólo hay una subida, cerca de Moral de Calatrava, rodeados de los nuevos gigantes eólicos. La subida es bastante suave y se hace amena observando los molinos.

En la subida conozco al Presi, compañero que lleva el blog del Club MTB Gigantes de Campo de Criptana. Subimos de charleta y en la bajada nos separamos por la velocidad y los obstáculos (piedras, charcos). Abajo, de nuevo un parón y continuamos.

Cerca de Bolaños había otro avituallamiento, sobre todo líquido. Es una especie de urbanización en torno a una ermita. Allí, todos, en una fuente, nos hicimos una foto.

Ya solo quedaba llegar hasta Bolaños, que estaba a unos 5 km. Entramos al pueblo por una carretera y lo atravesamos hasta el campo de fútbol, final de la ruta, donde nos tomamos una cervecilla y donde estaba preparada la comida, una caldereta de cordero que Rafa y yo no pudimos saborear por tener compromisos en Alcázar. Ya nos contará Josemi que tal estuvo la comida.

En definitiva, la ruta ha sido bastante tranquila, comparada con la anterior de Almuradiel. Prácticamente tiene la mitad de dureza, como indica el Índice IBP Index (50).

Hay que agradecer la excelente organización de toda la prueba. La única pega que pondría es que los tramos controlados eran demasiado lentos, lo que hacía que el grupo estuviese muy compactado y fuera peligroso por los alcances. También, personalmente me gustan más los tramos libres al final de la ruta. Pero está claro que en esta caso el tramo libre estaba en la parte más competitiva de la ruta, por lo que estaba en el lugar adecuado. Esta observaciones son personales, y no deslucen en absoluto la excelente organización.

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Fuente de Siles-Moral de Calatrava-Volcán de La Mesnera, 43 km

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En esta ruta, por iniciativa de nuestro amigo Julián, hacemos una incursión circular por la Sierra de Siles (denominada así por el término silex, cantos de pedernal o guijarros, que abundan en esta sierra como comprobareis los que os adentreis por ella), por los términos de Manzanares y Moral de Calatrava, conociendo lugares como el volcán de La Mesnera, cerro volcánico a 920 metros de altitud, el más oriental de los volcanes de la provincia de Ciudad Real (más en este enlace)

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Partimos de la Fuente de Siles, a 8 kilómetros de Manzanares por la carretera que va a Moral de Calatrava. Esta fuente está situada en la Cañada Real de Andalucía, que coincide en este tramo con esta carretera y con la Cañada Real Soriana Oriental (esta última se desvía de la carretera hacia el sur poco antes de llegar a esta fuente). La fuente, abastecía de agua a la ciudad de Manzanares a principios del siglo XX. Ahora hay un cartel que pone “agua no potable“, pero me consta que hay gente que aún viene a cojer agua para el consumo, ya que la cree de mejor calidad que la que tienen en el pueblo.

A la izquierda de la fuente hay un camino, que se adentra al lado de unos olivos y luego entre cereales hasta llegar, sin dejarlo a la Cañada Real Soriana Oriental. Esta es la misma que conocemos los alcazareños, ya que pasa entre Alcázar y Villafranca, y Herencia, y que va hasta Villarta de San Juan, y luego Manzanares. Cuando llegamos a ella, un camino más ancho, ocupando una franja ancha sin cultivar y normálmente abierta de vegetación, giramos a la derecha, adentrándonos en la sierra, ascendiendo por el camino, que cada vez se vuelve más pedregoso.

LLegamos a una bifurcación, y seguimos por el de la izquierda, entre monte bajo y piedras, que harán la subida, que es suave, más dificil. El camino baja y dejamos a la derecha una zona de cultivo abierta, con algunas encinas intercaladas en el terreno. Pronto llegamos a otra bifurcación, y nos desviamos de la cañada por el camino de la izquierda. Nos vemos rodeados de cultivos cerealísticos, que en verano son un auténtico secarral, pero que en primavera es un verdor.

Cruzamos un arroyo, el de Calatrava, y tras cruzarlo, nos desviamos por el segundo camino a la derecha, llegando a las inmediaciones de una casa que tiene a veces una cadena cortando el camino. Pasamos por este punto y seguimos por el camino que gira ligeramente hacia la derecha, para girar a la izquierda 90º a los 300 metros, siguiendo el camino, que gira de nuevo en una curva abierta hacia la derecha. De nuevo los cultivos cerealísticos nos rodean, pero el fondo de sierra y las encinas que salpican los cultivos hacen que el paisaje sea precioso. Y de frente hacia la izquierda tenemos el Volcán de la Mesnera, inconfundible con su perfil de atalaya.

Vamos a parar a un camino, por el que seguimos en dirección al volcán. Y llegados a un cruce, giramos por el camino de la izquierda, de nuevo entre monte bajo, cruzando con alguna zona de cereal. Vamos dejando el volcán a nuestra derecha, lo vamos rodeando en la distancia y llegamos a una zona conocida como La Peralosa. Tras un giro hacia la derecha dejamos una casa a este lado, y tras la casa llegamos a un cruce. Seguimos por la izquierda.

A nuestra izquierda, en lo alto de un cerro vemos unas antenas. Se trata del Cerro de Las Lomas, a 934m. de altutud. Una pista asfaltada nos saldrá por la izquierda que sube a estas antenas. Nosotros seguimos entre cereales o campos sin cultivar hasta un cruce, donde seguimos rectos paralelos a una valla.

El camino empeora y gira a la derecha. En este punto empieza una bajada por un sendero llenos de cantos, sendero estrecho, entre carrascas, por el que pasaremos como flehas entre las piedras, los baches, los saltos y los arbustos. Es un sendero muy emocionante y por el que se puede hacer una bajada trepidante. Se trata de la Vereda de Ganados Peñalba, y va paralela al lecho de el arroyo Cantuesos. El sendero acaba en un cruce.

De frente tenemos un camino que sube por un suave cortafuegos, y junto a una valla. Giramos a la izquierda por el camino que desciende entre montes, y llegamos al Pozo de Peñalba. A la altura de este pozo, seguimos por el camino que desciende, cruzando el cauce del arroyo, y vemos a nuestra derecha, en el monte una parde rocosa plagada de líquenes.

Seguimos descendiendo entre los montes, para desviarnos por el camino de la derecha al llegar a una bifurcación, un camino que va directamente hasta Moral de Calatrava. Es en esta bifurcación donde abandonamos la vereda de ganados Peñalba.

Camino de Moral vemos los cerros que la rodean, con molinos eólicos, los nuevos gigantes, que empequeñecen a un solitario molino tradicional que hay en lo alto del monte. El impacto de estos nuevos molinos en el paisaje es enorme, a veces negativo.

Una vez en Moral, hay que buscar la carretera que va a Manzanares. Entramos por la calle Adriana Ruíz para girar a la derecha por la calle Gerardo Clemente, para seguir por la calle Alarcón para continuar por la Ronda de Ledesma Don Marcelino. Esta llega hasta la carretera, donde giramos dirección a la derecha. Si vais con tiempo, es muy interesante que visiteis un poco pueblo.

Tenemos que seguir por la carretera unos 2,5 km. Pasando una curva a la izquierda y luego otra a la derecha, y tras esta curva, nos desviamos a la derecha por un camino que al principio tiene basuras y vallas a los lados. Este camino nos llevará a La Mesnera. El camino, pedregoso, primero desciende ligeramente, para luego subir. Una vez arriba hay un cruce de caminos. Seguimos de frente por el que sale ligeramente por la izquierda. Sin dejarlo, tras unos giros en varios cientos de metros, y sin perder de vista el pico de La Mesnera, llegamos al pie de este monte. Giramos a la derecha, atravesamos una zona que puede estar sembrada, el camino se empina y llegamos a una valla que nos impide el paso. Se puede pasar por debajo, sin la bici, y llegar hasta la cima.

Aquí las vistas son impresionantes, a 920 m. de altura. En lo alto hay un hito geodésico y de momento, no espereis ver lava ni fumarolas, lleva dormido entre 8,7 y 1,75 millones de años…lo cual no es mucho geologicamente hablando!

Descendemos y volvemos al cruce al pie del volcán, y giramos a la derecha, bajando rápidamente, girando a la derecha en la primera bifurcación, camino que nos llevará a un tramo que hicimos en la ida de esta ruta, itinerario que hacemos al contrario, y del que nos desviamos en la siguiente bifurcación hacia la izquierda. Tras unos cientos de metros llegamos a unas casas, que dejamos a la derecha, rodeando la casa principal y siguiendo entre monte bajo hasta otra casa que esta precededida por una portada y una valla. Podemos rodear la valla por la izquierda y continuar por el camino, que hace una curva abierta hacia la izquierda en una rápida bajada hasta llegar de nuevo a la Cañada Real Soriana Oriental, donde giramos por esta a la derecha.

Continuamos por esta sin dejarla (tiene los postes de la Ruta del Quijote), cruzamos de nuevo el arroyo de Calatrava, y llegamos a un tramo por el que, de nuevo, hemos pasado en la ida de esta ruta (nos sale un camino, por el que pasamos a la ida, por la derecha). Hacemos ahora la cañada en dirección contraria, hasta el primer camino a la izquierda, que sube ligeramente, dejando unas casas a la derecha una vez superada la cuesta. Pasada esta casa, en la siguiente bifurcación nos vamos por la derecha, para llegar a otra casa rodeada de monte bajo.

En este punto descendemos por un sendero pedregoso para subir estrepitosamente entre cantos y piedras unos 200m. y bajar de nuevo entre curvas y badenes hasta la Fuente de Siles, lugar donde tenemos los coches. Fin de la ruta. Hay que agradecer a Julián, a Rafa, a Miguel, a Eduardo y a Jesús, que hicieron posible la realización de esta ruta.

Como colofón reproduzco aquí un poema dedicado a esta Sierra de Siles del poeta Juan Caba Guijarro:

EL PASTORCILLO DE SILES

Siles, alquería árabe.

Siles, Encomienda de los calatravos.

Siles, quintería de los manzanareños.

Subí a la Sierra de Siles

por dar reposo a mi alma,

iba hilvanando recuerdos

del pasado y del mañana.

Agarrado a mi bastón

con lentitud caminaba

y cuando llegué a la cima

descansé en una retama.

Cuando me quise dar cuenta

un rebaño se acercaba,

cuidado por un chavalque

de vez en cuando silbaba.

Así llamaba a su perro

y al ganado controlaba,

aquel imberbe zagal

con su zurrón a la espalda.

– Mu güenas tardes señor,

paece que se descansa…

Así habló el zagalejo.

Yo contesté con el alma:

– ¿Tú eres el pastor que cuida

esta tan grande manada…?

Y con orgullo me dijo:

– ¡Estas y muchas más cabras,

que me dejé en el aprisco

porque estaban muy cansadas!.

– ¿Viven tus padres, chaval…?

– Ni mis padres, ni mi hermana;

todos se han ido muriendo

por no haber comida en casa.

– ¿Quieres decirme tu nombre?

– A mí me llaman el Ángel,

el pastor de la montaña,

huérfano de padre y madre

y de familia cercana.

Ángel tenías que ser,

pero, un ángel de la guarda,

un ángel que está sufriendo

desde su mas tierna infancia.

– Ahora dime, pastorcillo,

¿cuánto te dan de soldada?

– Pos yo gano cada mes

una peseta y abarcas,

y también me dan de ahorro

una corderilla blanca.

– ¿No te da miedo el andar

solo por estas montañas…?

– ¡No lo crea usté, señor

que llevando yo a esta alhaja,

este mastín tan valiente

que muy dócil me acompaña,

ni tengo miedo a los lobos,

ni le tengo miedo a nada…!

…Hace tan sólo unos días

salió un lobo de esa mata,

(señalaba el pastorcillo

un frondosa carrasca)

y mi León salió a él,

que si lo pilla… lo mata….

Es mu valiente León,

y más con estas carlancas,

por si le mordiera un lobo

de esos de mala prosapia.

Sentado sobre una piedra,

entristecido escuchaba

aquel imberbe pastor

en su alegre y noble charla.

¿Qué será cuando sea hombre?

Yo solo me preguntaba.

¿Será un manso corderillo

o un volcán echando lava…?

Que arroje por sus sentires

lo que ha sufrido en su infancia,

ya que vivió entre animales,

perdido entre las montañas.

Cuando dejé al niño solo,

porque el sol ya declinaba,

pensé en las hipocresías

de las leyes que nos hablan

de protección al menor,

cuando todo es una farsa.

Bajé de la tierra triste,

y a cada paso que daba

pensaba en los días de lluvias,

en las noches con escarcha,

en aquel perro mastín,

en los lobos, sus hazañas,

en aquel niño tan niño,

y en su corderilla blanca,

y en una peseta al mes

que era el sueldo que ganaba.

Manzanares 1992